A 50 años del 2 de octubre de 1968

Cuando tomé el libro “La noche de Tlatelolco” de Elena Poniatowska tenía muchas dudas acerca del Movimiento Estudiantil de 1968, del contexto político nacional de aquél entonces y, sobre todo, no sabía ni el cómo ni el porqué de algo tan brutal como lo ocurrido en Tlatelolco, el 2 octubre de ese mismo año. Si bien el libro no ofrece una visión totalizadora de los acontecimientos, sí brinda una idea general acerca de los mismos. Además, la narrativa utilizada por la autora permite al lector conocer puntos de vista diversos y formarse un criterio sobre lo sucedido. A continuación, presento -a manera de resumen- los textos que esclarecieron algunas dudas respecto a tantas interrogantes y que me ayudaron a entender al Movimiento que marcó para siempre la vida política de México. Algunas preguntas, quedarán aún sin responder…

 

LA TRASCENDENCIA DEL 2 DE OCTUBRE

“Sin duda fue una lucha con un costo altísimo. Quienes murieron esa noche jamás regresarán y tenemos una deuda muy grande con ellos, porque los de esa generación tienen su palomita. Se iniciaron en la discusión política nacional con una inmensa desventaja y a la larga resultaron vencedores. El 2 de octubre y las marchas, hace cuarenta y cuatro años (ahora cincuenta), sirven para darles calor a todas las luchas actuales, las que nadie pela”. (Elena Poniatowska, página 53)

Yo no creo que estas luchas estén aisladas las unas de las otras. Por el contrario, creo que podemos decir que, a partir de la huelga nacional de 1956, se abrió en México un proceso de ascenso de las luchas estudiantiles. El Movimiento Magisterial de 1958, el Ferrocarrilero de 1958-1959 y las manifestaciones de solidaridad con Cuba fueron hechos que impulsaron dicho proceso, que tiene un punto culminante precisamente en 1968. Probablemente el Movimiento Estudiantil espera ahora el “relevo” del movimiento obrero y de las luchas campesinas. (Pablo Gómez, de la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, miembro de las Juventudes Comunistas, preso en Lecumberri, página 58).

 

EL MIEDO DEL GOBIERNO

Pienso que la fuerza y la importancia del Movimiento Estudiantil se la dio la represión. Más que ningún discurso político, el hecho mismo de la represión politizó a la gente y logró que la gran mayoría participara activamente en las asambleas. Se decretó que en cada escuela habría paros y allí mismo surgió la idea de las brigadas y de los comités de lucha en cada facultad. Los brigadistas eran muchachos y muchachas de la base estudiantil que realizaban todo tipo de actividades, desde recolectar dinero hasta hacer mítines relámpago en la calle, en los barrios más alejados, en las colonias proletarias. Las grandes manifestaciones fueron una de las armas políticas más eficaces del Movimiento. (Carolina Pérez Cicero, estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, página 55).

Nunca se habían visto en México manifestaciones espontáneas tan grandes y tan extraordinariamente vivas como las estudiantiles. […] En realidad el Movimiento Estudiantil sacudió a la sociedad mexicana y por el gobierno empezó a tener tanto miedo. (Félix Lucio Hernández Gamundi, delegado de la ESIME del IPN ante el CNH, preso en Lecumberri, página 55).

 

MUJERES

Las mujeres le dieron al movimiento muchas de sus características de combatividad, recuerdo a algunas compañeras: Mirta de la vocacional Wilfrido Massieu, Tita y Nacha de Derecho, Bertha de Medicina, Mari Carmen, Evelia, Betty de Cinencias, Consuelito, Marivilia y Adriana de Preparatoria, Marcia, por supuesto, miles más. En verdad, miles más y, como grupo, las maravillosas muchachas de Enfermería del Poli, las de Ciencias Biológicas, las de Medicina de la UNAM, etcétera. En la toma del Casco, las compañeras de Enfermería se portaron como verdaderas valientes. Lo Adelita les salió espontáneamente, del corazón. Curaron a los compañeros heridos, los sacaron del Casco, los atendieron sin importarles el peligro. Todas ellas se han ganado, a base de valor y compañerismo, un lugar preponderante en el Movimiento…

En una ocasión nos avisaron por teléfono que la porra había tomado una Prepa. Inmediatamente organizamos a un grupo grande de estudiantes de CU para que fueran a ver lo que sucedía. En el camión de Economía se sentaron cuatro muchachas de mi escuela. Les ordené:

– Bájense inmediatamente. Sólo vamos a ir hombres.

Indignadas, me contestaron que el Che admitía mujeres en la guerrilla y que me fuera inmediatamente al diablo. Yo les insistí y ellas, aparentemente accedieron a bajarse del camión. Me metí a la escuela y, luego, subí nuevamente al camión y emprendimos la marcha. Llegamos a la Prepa como trescientos muchachos y… cuatro muchachas en el camión de Economía, sentadas en la parte de atrás, donde no se veían muy fácilmente. Por fortuna no pasó nada y regresamos en santa paz a CU (Ciudad Universitaria).

En el último discurso de la manifestación silenciosa, cometí un error del que hoy me arrepiento. Incluí una frase por demás impropia: “No lloremos como mujeres lo que no supimos defender como hombres”. Al día siguiente de la manifestación, al llegar a mi escuela estaban dos brigadas de muchachas esperándome. Me pasé horas explicándoles, entre gritos y justas reclamaciones, que era un sentido metafórico la tal cita. Después me disculparon amablemente y a los dos días me llevaron un riquísimo pastel que los de la brigada de guardia devoramos con algunos otros compañeros. (Eduardo Valle Espinoza, Búho, del Consejo Nacional de Huelga).

La mayoría de las niñas que van a Filosofía y Letras pertenecen a la pequeña burguesía. Es gente que nunca ha tenido problemas económicos y estudia una carrera así como podría tomar clases de pintura o de historia del arte. Para ellas la cultura es una monada. Pero durante el Movimiento muchas de las que viven en el Pedregal, en las Lomas, en Polanco, daban dinero, iban a las manifestaciones, “volantearon” en las calles, y había una gran cantidad de niñas popis y niños popis -porque la Facultad de Filosofía y Letras es una de las más popis de la Universidad- que pintaron paredes y jalaron muy parejo. A partir del mes de agosto, cuando los del CNH y otros decidieron quedarse permanentemente en CU, las muchachas les llevaban comida, pan, ropa, y en sus coches transportaban gran cantidad de volantes y el papel para los mimeógrafos, que es muy pesado. Como había un ambiente de discusión política, adquirieron una visión distinta de la relación entre gobernantes y gobernados. El Movimiento politizó a mucha gente. La Ibero, que es la “fresiza” en su máxima expresión, también hizo pintas, repartió volantes y asistió a las manifestaciones, a pesar d ellos macanazos. Yo creo que el Movimiento Estudiantil nos hizo mucho bien a todos. (Carolina Pérez Cicero, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM).

 

“UN GRAVÍSIMO PELIGRO”: LA FALACIA DEL GOBIERNO

Claro que había cuates que decían que había que aprovechar las Olimpiadas, la cantidad de público, para exponer nuestros problemas, y claro que nosotros teníamos conciencia de ser la nota disidente, la mancha que estropea la imagen, como cuando el presidente va a un pueblo y entre las mantas de “Bienvenido” y “Muchas Gracias” aparece una que dice: “No tenemos agua, no tenemos luz”. Nosotros éramos la voz discordante dentro del coro de los elogios pero de allí a querer sabotearlo todo, ¡Hay un largo trecho! ¡Y de allí a lograrlo hay otro más aún! Es más, dentro del montón de chavos -porque había unos cuantos entendidos pero los demás no eran sino montoneros-, la desunión y la inconsciencia llegó a tal grado que después del 2 de octubre hubo muchos cuates, mucha raza, que si no asistió a los Juegos cuando menos los vio por televisión. ¡Y esto a mí me revuelve el estómago! Pensar que podían ver los actos sobre el cadáver de los compañeros muertos y sobre los miles de desaparecidos que sabíamos encarcelados pero de los que no teníamos seguridad. ¡Y allí estaban los tarados aplaudiéndole al sargento Pedraza! ¡Qué aguante el de la raza! (Vicente Saldaña Flores, de la ESIME del IPN).

¿Cómo es posible que el gobierno considerara un “gravísimo peligro” a un puñado de muchachos y muchachas? Resulta ridículo sobre todo si se sabe que el gobierno cuenta con un aparato de represión poderosísimo y ejerce un control casi absoluto sobre los medios de información ¿Qué peligro, qué “gravísimo peligro” no puede controlar el gobierno actual? Yo creo que el único que no puede controlar es el de su propia conciencia, porque si los miembros del gobierno tuvieran la razón y gobernaran como se debe no le temerían a nada ni necesitarían escudarse en la fuerza ni en la injusticia para sostenerse. Además, gran parte de la población es pasiva, entonces ¿Qué? ¿Qué se traen? Llevan todas las de ganar. (Ernestina Rojo González, de la Facultad de Leyes de la UNAM).

Uno empieza a saber lo que es un gobierno, se da cuenta de lo que es, cuando este gobierno lanza los tanques a la calle. (Alonso Salinas Moya, de la Escuela de Odontología de la UNAM).

En la cárcel hemos conocido la solidaridad en su verdadera dimensión: estudiantes maestros y distintas personas constantemente nos la manifiestan. Personalmente me siento orgulloso y agradecido de la actitud de mis compañeros de la Facultad de Ciencias. No han dejado un momento de manifestarnos su presencia en distintas formas. A lo largo de dos años creo que nunca me he sentido realmente “separado” de mis compañeros. (Gilberto Guevara Niebla, del CNH).

 

ESTRATEGIA DEL GOBIERNO: DESPOLITIZAR

Una cosa se corresponde con la otra: la notoria despolitización del mexicano se identifica plenamente con su evidente amoralidad, con la irremediable desidia que le provoca la mera idea de indignarse ante cualquier forma de injusticia. Despolitizar no es sólo convencer a todos los ciudadanos de la inutilidad de preocuparse por los asuntos públicos, de la inexorabilidad de todas las decisiones al margen de cualquier posible intervención de la voluntad colectiva. Despolitizar no es únicamente volver la tarea de la administración de un país asunto mágico y sexenal, resuelto a través de una pura deliberación íntima: también despolitizar es privar de signos morales, de posibilidad de indignación a una sociedad. Es aniquilar la vida moral como asunto de todos y reducirla al nivel de problema de cada quien: es decir, la muerte de la moral social y el estímulo a la moralidad pequeñoburguesa, hecha de la necesidad de prohibir, nunca, como en el caso de la verdadera moral, de la capacidad de elegir. (Carlos Monsiváis, “La Cultura en México”, 1968, página 2014).

 

UN OBISPO DIFERENTE

He venido a ver a los presos políticos y seguiré viniendo cuantas veces me dejen entrar. ¿Me estoy enfrentando al gobierno, pregunta usted? Si alguien me dice y me comprueba que estoy cometiendo algún delito, seré el primero en reconocerlo pero nunca he sabido que sea delito visitar presos, hombres privados de su libertad y sometidos a humillaciones, vejaciones y sufrimientos…

Dije una misa el 2 de octubre por los muertos de Tlatelolco, en Cuernavaca, y pedí que el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, se leyera una homilía que le envié a todos los párrocos hablando sobre el acontecimiento nacional de la injusticia y falta de comprensión que se comete para con los presos que estuvieron involucrados en los sucesos del conflicto estudiantil del año pasado.

[…]

Solidaricémonos, hermanos, como cristianos, ante el sufrimiento y desesperanza de nuestros hermanos: los presos mismos, sus padres, sus familiares y sus compañeros. Tomemos conciencia de nuestra común responsabilidad en la promoción o en la decadencia del bien común. Todos somos responsables, en efecto, y no podemos permanecer indiferentes y excusarnos ante el sinnúmero de abusos en la administración de la justicia, abusos que se hacen más notorios cuando se trata de los débiles y marginados económica, social o políticamente.

Tales abusos han engendrado y engendran muchas inconformidades, particularmente entre los jóvenes.

(Mons. Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca, frente a la cárcel de Lecumberri, 1969, página 196).

Le escribí a José Revueltas pidiéndole los nombres de los presos políticos para que los párrocos rueguen por ellos. Por lo menos, esto sirve para crear conciencia, una conciencia nacional. (Mons. Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca, página 196.)

Puedo declararles a ustedes que en toda mi actuación me ha movido el convencimiento de que no puedo abandonar a mis hermanos los hombres sin dar un signo válido de que el cristiano en cuanto tal debe condenar cualquier forma de injusticia, particularmente cuando la injusticia se hace institución, y se impone aún a los mismos hombres que la cometen. Llevamos años de tolerar muchas injusticias en nombre del mantenimiento del orden, de la paz interior, del prestigio exterior. (Mons. Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca, página 197.)

 

2 DE OCTUBRE: LA NOCHE DE TLATELOLCO

Después de muchas experiencias positivas, después de que la gente empezaba a sentir que podía influir en política, discutir decisiones, participar, darse cuenta que los acontecimientos podían depender de su acción y no simplemente caerles desde arriba -como del cielo-, vino el golpe brutal del 2 de octubre y hubo un sentimiento tremendo de impotencia, de fracaso. Pero el saldo del Movimiento, con todo y los muertos, la barbarie y el terror, es positivo porque la gente ha empezado a vivir sabiendo que todo es político y, aunque las condiciones no permiten una actividad política abierta, hay muchos que trabajan. (Carolina Pérez Cicero, de Filosofía y Letras de la UNAM, página 141).

Los jóvenes pagaron con sangre su sed de justicia, pero ¿por qué tiene que ser tan cara, si protestar y denunciar es un derecho de toda la humanidad? (Manuela Garín, madre de Raúl Álvarez Garín, estudiante de la UNAM, página 41).

El 2 de octubre hubo muerte, miedo, injusticia, pero también conciencia y lealtad. A pesar del peligro, los habitantes del edificio Nuevo León en Tlatelolco se solidarizaron con los muchachos y los escondieron o los sacaron de sus departamentos al amanecer después de haberlos cuidado toda la noche. (Elena Poniatowska, página 41).

A mí me da mucho coraje cuando oigo decir que los estudiantes saquearon los comercios, las tiendas, los establecimientos abandonados del edificio Chihuahua. Ellos no fueron los que se dedicaron al pillaje, en cambio los agentes de guante blanco y algunos soldados bien que rompieron aparadores y se llenaron las bolsas. Puedo certificarlo porque yo lo vi. (Angelina Rodríguez de Cárdenas, madre de familia).

Soldados armados con ametralladoras disparan a todo aquello que se mueve, sobre todo en las ventanas de los edificios cercanos. (Lorenzo Calderón, Alfonso García, Vicente Orozco, vecinos de la Unidad Nonoalco-Tlatelolco).

Se llevaron los muertos quién sabe a dónde.

Llenaron de estudiantes las cárceles de la ciudad. (José Carlos Becerra)

 

 

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Confesiones de una estudiante alternativa

Cuando comencé a estudiar en la UNAM, la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, temía el hecho de enfrentarme a trabajos difíciles, a temas complejísimos cuyo entendimiento y comprensión me llevaría tal vez días. Temía no ser lo suficientemente capaz para estudiar en una Universidad de tanto prestigio como lo es la UNAM. Pero francamente la Universidad me sorprendió. Dios mismo se reveló al mostrarme que el camino de la ciencia no es tan díficil como parece una vez que lo estudias paso a paso. Además de esto, nunca pensé que me encontraría con libros tan críticos, que me permitieran abrir mi mente a realidades completamente desconocidas para mí, tal vez por mi grado de enagenación mediática o por mi distracción, propia de este sistema neoliberal que mira a los humanos como máquinas y nos impide tener la mínima reflexión de todo cuanto hacemos dentro de nuestra autómata vida.

Cada día confirmo que los conocimientos se pierden en el todo de un universo desconocido. Cada día mi asombro se renueva con nuevos y diversos contenidos que enriquecen mi formación académica. Me siento enteramente agradecida por aquéllos profesores desconocidos y profesoras desconocidas, que seleccionaron los libros que leería durante la carrera. Me siento agradecida por la caridad que tuvieron al pensar en nosotros y escoger entre un mundo de tomos y volúmenes, libros tan nutridos y críticos, que han abierto mis ojos y me han hecho ver las cosas desde enfoques distintos.

Gracias a la comunidad académica que seleccionó todos estos materiales de consulta, gracias por su tiempo que refleja un serio y solidario compromiso con la comunidad estudiantil.

Un ¡Goya!
Por todos ustedes.

Mi Uruguay querido

 

Fuiste un bálsamo que curó mis heridas,

Fuiste vida y memoria

Fuiste fuerza en tiempos de resistencia.

 

Con el ejemplo de tu viejo andar

Me sostuviste firmemente,

No dejaste que mis pasos se perdieran

en el abismo de la indiferencia.

 

Me recibiste abiertamente,

y entrelazaste tu historia con la mía.

Me hiciste cantar y llorar,

al sentir tu poesía beligerante.

 

Tenemos tanto en común

Mi Uruguay querido,

que porque te quiero te digo:

¡Jamás llegue a tu memoria el olvido!

 

Sigue marchando en silencio

o gritando.

Sigue renuente e irremediablemente sujeto,

a los justos anhelos de tu sufrida historia

que reclama:

Verdad y justicia.

Y nunca más,

Terrorismo de Estado.

 

14 del 9 de 2017, México.

Estracto de una entrevista al padre Zezinho

Hoy 15 de mayo de 2016, día en que los católicos celebramos la fiesta de Pentecostés, estaba recostada en mi cama dispuesta a continuar haciendo mi tarea. Sin embargo me dio por querer ver algo en youtube, no sabiendo qué, comencé a ver las sugerencias de la página, se me hizo simpático que me recomendara videos de EWTN, música de Athenas Vénica o Julieta Venegas, pero al final, en la parte baja de la página, como últimas sugerencias estaban algunos álbumes del padre Zezinho, el gran pionero de la música católica del género popular, en Latinoamérica durante los polarizados y escabrosos años 70, 80 y 90.

 

Mientras escuchaba su álbum “Ciudadano del infinito” y me deleitaba con sus agudas letras y armónicas melodías, me pregunté: ¿Qué se hizo de este cura?, ¿Seguirá vivo?. En efecto, el padre Zezinho sigue vivo, tiene 74 años y ahora se dedica más a la enseñanza y a impulsar a otros para el ministerio de la música y el canto. Indagando en la web sobre él, me encontré una entrevista que le hicieron en el año 2004 (pueden leerla completa aquí: http://www.chasque.net/umbrales/rev148/26_27-28.htm). Quiero compartirles algunos aspectos que me parecieron bastante enriquecedores para aquella y aquél que quiera seguir anunciando a Jesús, aspectos que pueden servir como pautas para anunciarle mejor a los demás, por que cada día estoy más convencida de que no hay nada más hermoso que lograr que una persona se encuentre con el amor infinito, el amor incondicional, el amor personal, el amor de Dios.

 

  1. Tender puentes, ser comprensivos:

    “Es muy fácil rotular a alguien de comunista o de peligroso, sólo porque piensa distinto.” – P. Zezinho.

  2. Abiertos a la Acción del Espíritu Santo en la Iglesia y respetar su obra:

    “El derecho a expresarse es un derecho fundamental en la sociedad y en nuestra Iglesia también. La Iglesia está llena de carismas y debemos respetarlos, mientras que no rechacen el contenido central de la fe.” – P. Zezinho.

  3. Formarse y cultivarse antes de evangelizar a las multitudes

    “El gran peligro para quien tiene la multitud en las manos es ser un predicador de “repeticiones”. Es necesario dar un contenido sólido y renovado a cada nuevo encuentro con el pueblo, a través de una capacidad enorme de comprender los tiempos. El gran drama de quien trabaja con la multitud es mantenerse actualizado. Es por eso que doy mucha importancia a los estudios y lecturas, para tener contenido al hablar con el público.”  – P. Zezinho.

  4. Misericordia, amor, servicio social: frutos de la Iglesia.

    “Después, mi padre sufrió una parálisis y mi familia fue a vivir a Taubaté (San Pablo). Allí fueron los padres dehonianos quienes nos cuidaron en nuestra pobreza, nos dieron comida, remedio y atención espiritual. Crecí viendo padres misericordiosos y querría ser como el p. Teodoro, que cuidaba de nosotros. Mi padre murió, fui para el seminario y fueron los padres del Sagrado Corazón los que me dieron la cultura que tengo.” – P. Zezinho.

  5. Sabiduría y coraje: dones imprescindibles para el ministerio de la predicación.

    “Siempre rezo para que Él me dé la palabra justa, de la manera justa y en el momento justo. Pido sabiduría y coraje para decir lo que debe ser dicho. Pido la gracia de no dejarme llevar por el aplauso y por el marketing. [..] Pido que Dios me dé el coraje de Juan Evangelista, para que pueda lograr ser portavoz de mi tiempo y de mi Iglesia y no use mi profecía para mi interés.” – P. Zezinho.

  6. La comunicación cristiana es una “Hoguera de vanidades”.

    “Como comunicador y como sacerdote, creo que nuestra comunicación no debe ser en provecho propio ni de nuestra familia. Quien no sabe aceptar el quinto o el vigésimo lugar, no debe ser profeta, porque ésta no es una carrera para ver quien es el mejor, sino que es el intento de decir verdades. Por causa de esas verdades, muchas veces tendrás adversarios y enemigos. Pero no hay otra opción: “¡Ay de mí si no evangelizara!”. De todo profeta, se exige que tenga el coraje de usar la palabra que primero causa dolor en él, y después en los otros. Esta misión es un camino lleno de tentaciones, una hoguera de vanidades y, cuando se mete la prensa, peor todavía.” – P. Zezinho.

  7. De existir el “marketing cristiano”, éste tiene que valorizar al otro.

    “De existir un marketing católico, tiene que ser distinto de los otros, pues una de las características del marketing es exaltar el propio producto e ignorar o disminuir el producto del otro. El “marketing cristiano” tiene que valorizar al otro, ser ecuménico y humilde al punto de decir que mi producto es bueno, pero el producto del otro también. Jesús daría dolor de cabeza a cualquier “marketinero”, porque él dice que quien lo siga tendrá cruz y sufrimiento. Nadie, si quiere vender su producto, dirá que su producto incomoda. Jesús no necesitó del marketing para difundir su doctrina. Al contrario, en el Evangelio de Marcos y de Lucas, por 16 veces, él prohíbe que divulguen el milagro que hizo. Por eso, tengo serias dudas sobre los que hacen marketing católico, diciendo que todo debe ser divulgado. El católico no necesita gritar más alto que los otros para mostrar sus obras. En la era de lo visual, del marketing y de la comunicación de masas, necesitamos tener mucho cuidado a la hora de saltar arriba de un techo: saltamos sólo para que más personas nos escuchen, no para que aplaudan a quien saltó. Demasiada prensa provoca un efecto opuesto al que nosotros queremos. Si el comunicador cristiano no llega a esa conclusión, no comprendió el alcance de su profecía.”  – P. Zezinho.

  8. Católicos pensantes, más que católicos sentimentales: frutos de una buena evangelización.

    “Mi proyecto no es mover a las personas con las emociones, sino hacerlas pensar. Mis shows están estructurados para eso: canto sobre la pareja separada, el aborto, el hambre, la desesperación, las injusticias, el mecánico, etc.. Es cierto que alguien se siente tocado y llora; sin embargo, lo que quiero es pedir que las personas ofrezcan a Dios su cabeza (su proyecto de vida), porque la mayoría da sólo el corazón (la emoción). Espero que el católico crezca para que sea un católico pensante.” – P. Zezinho.

  9. Retroalimentarte con personas capaces.

    “Comparto más de 30 años con maestros y músicos que me pasan su conocimiento. Comparto con ellos mi creatividad. Ellos corrigen mis armonías y yo los ayudo a tener una concepción más internacional de la música. Es una escuela permanente…El gran secreto es estar cerca de personas que saben, porque no existe mejor escuela que esta convivencia.” – P. Zezinho.

  10. Leer, leer y leer. Aprender de la cultura a la que se va evangelizar, conocer tendencias, etc.

    “Busco también mucha lectura, para descubrir las tendencias de un pueblo y de una generación.” – P. Zezinho.

  11. Cantantes y evangelizadorxs católicxs debemos representar fielmente al Pueblo de Dios: su esperanza, su dolor, su alegría, sus anhelos, su caminar.

    “Si el cantante no traduce los sentimientos, las emociones, los dolores y las esperanzas de su tiempo, está cantando equivocado. El micrófono no es suyo. Como cantante, estoy representando al pueblo de Dios. Si tengo el don de ser profeta y catequista, no puedo cantar lo que me agrada, sino lo que es el sueño y el dolor de la Iglesia, que es el sueño y el dolor más profundo de la humanidad. Todo cantante es Cirineo: llamado a cargar la cruz del otro. Y todo escritor cristiano es una mezcla de Cirineo y Pablo: se tiene que convertir, anunciar el evangelio y sufrir los dolores del parto.” – P. Zezinho.

  12. Sabernos de Cristo y hacia Cristo: hacer felices a los demás.

    “Soy como el río: si me ponen una piedra en frente, encuentro una manera de pasar, pero llego al mar. Sé a dónde quiero ir. Sólo voy a parar de evangelizar y de cantar el día en que pierda la voz o la memoria. Mientras Dios me regale voz y pensamiento, seré útil. La felicidad está en lo mucho. Dios ya hizo mucho por mí, me dio lo suficiente. Por eso, estoy satisfecho. No espero ninguna inspiración mejor de lo que Él ya me dio ni una chance mayor de la que ya tuve.”

  13. ¡Hacer feliz a los demás!

    “Ahora, quiero hacer felices a otros.” – P. Zezinho.

 

 

 

 

 

Decidí

Desde hace un tiempo decidí dejar lo superficial, como el gran poeta, decidí ir a los bosques para vivir a conciencia y extraer todo el meollo de la vida. Sin embargo, en no pocas veces, lo vano, lo efímero, lo que nada te deja y en cambio, mucho te quita, me sedujo y me atrapó. Aun así, sin darle un sólo crédito a mis méritos, intento la mayor parte de mis horas, de día, de noche, hacer lo que David Thoreau: “extraer todo el meollo de la vida”, o lo que el salmista, deleitarme en “la grandeza de Dios y en la profundidad de sus pensamientos”.

Teatro y crítica.

Viendo TvUNAM, me encontré con una conferencia sobre teatro. Aquí comparto un fragmento que tiene que ver con el periodismo y que me llamó mucho la atención, comentado por la conferencista Luz Emilia Aguilar Zinser.

TEATRO Y CRÍTICA

En México, ahora y antes, ha habido algo importante qué diferenciar: hay críticos y gente que conoce de la materia, y hay periodistas que no conocen de la materia o tienen un conocimiento muy rudimentario, y se convierten en jueces porque son figuras célebres y públicas. En la sociedad contemporánea la autoridad académica y de saber, está mucho más centrada cada vez en la celebridad, que realmente en los conocimientos que tenemos.

Hay un ensayo sobre esto que es fascinante, “Sobre la televisión”, de Piere Bourdeau. Empiezan a ser  reemplazados aquellos que saben por aquellos que salen en televisión.

A él [Piere Bourdeau] le llamaba la atención de que los creadores y las grandes figuras del arte contemporáneo, surgen a partir de que se relacionan con las personas importantes, de que logran tener encargos importantes y luego hacerse amigos de los periodistas que les darán lugar.

El periodista desplaza al crítico, porque éste es famoso. [Cuando el periodista es famoso.] ¿Dónde encontrar el verdadero valor, y dónde está realmente, el hecho estético y la gran creación?, en lo que se dice que está o siempre tratando de rescatar nuestra propia voz.

Invito siempre a romper los estereotipos que condicionan nuestra manera de ver las cosas y a tener una voz propia. Aquí el ejercicio de crítico es la construcción de una voz propia, puedo estar equivocado o no. Además una cosa fascinante de esto es que no hay verdades absolutas. Cuanto se rompe todo esto de lo mítico, como un conocimiento que se toma literalmente, surge otra posibilidad que es la de renovar constantemente nuestras pautas y nuestro conocimiento.

No estamos en busca de verdades absolutas, ni de un conocimiento para siempre, sino de formas de relacionarnos con la realidad que vayan enriqueciendo nuestra lectura de la realidad, y esto no se logra si uno no tiene una voz interior, y si uno no la escucha y si uno no tiene pues una postura original y propia ante las cosas. Esto define a un artista. Si el artista no tiene una voz propia no hay tal porque es una visión singular del mundo, el arte que puede ser la expresión de una visión colectiva.

Porque el conocimiento es algo que compartimos todos, no hay un conocimiento original. En realidad el conocimiento se construye en el contacto de la humanidad entre sí.

Luz Emilia Aguilar Zinser, “Teatro y crítica”. CUT, Tv UNAM. Ciclo 2005 de Conferencias Magistrales. Visto el 1/09/2015 [En línea].

Copa América 2015: Conclusión 2

  • La FIFA-Mafia y su embestida contra Uruguay

Publicado el 19 de julio de 2015 en La Plaza Diario.

Por: Sandra Fernández

Los graves hechos de corrupción destapados dentro de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), son una nítida muestra del estado de mafia en que se encuentra la máxima organización de futbol mundial. Ello también puede explicar el porqué de muchos arbitrajes y resultados de partidos altamente cuestionables ocurridos en las ligas y competencias que ésta administra en todo el mundo. Cabe la posibilidad de pensar que tras cada partido que aparenta ser sólo deporte, hay un cúmulo de intereses económicos e incluso políticos que logran manipularlo.

Uruguay es uno de los países que parecen ser víctimas de esta mecánica de futbol corporativizado donde el capital es prioridad y el futbol como tal pasa a segundo término.

En el Mundial de futbol (2014) celebrado en Brasil, la FIFA sancionó con saña y de forma desproporcionada a la selección uruguaya anulando la participación de su jugador estrella, Luis Suárez, durante 9 partidos, por una falta cometida de parte del delantero uruguayo contra el defensa italiano Chiellini; es claro que se trató de una sanción excesiva pues habiéndose cometido mayores exabruptos de parte de diversos jugadores en otros partidos, éstos no tuvieron un castigo semejante. Al respecto José Mujica, en ese entonces presidente del Uruguay, expresó: “Lo pudieron haber sancionado, pero no sanciones fascistas” (Junio 2014). Hablamos también de una corporación trasnacional que está compuesta por todos estos elementos, una mezcla de intereses e ideologías discriminatorias y fascistas que convierten a la FIFA en la FIFA-Mafia que es hoy.

La falta al reglamento por parte de Luis Suárez, fue magnificada por los medios de comunicación masiva, generando además un desánimo aplastante en la selección uruguaya que la llevó a su derrota contra Colombia, amén de la buena actuación que ésta tuvo, dejando fuera del mundial al temible cuadro celeste. Posiblemente la FIFA-Mafia temía que Uruguay venciera a Brasil en su propia casa, como ocurrió en 1950 con el famoso maracanazo y era consigna quitarlo de en medio.

En la recién terminada Copa América 2015, pudimos observar un fenómeno similar que exhibe una flagrante embestida contra la selección uruguaya. En el partido contra Chile, el jugador Gonzalo Jara cometió una falta (mucho más reprobable que la realizada por Suárez en el mundial) en contra del delantero uruguayo Edison Cavani, mereciendo mayor sanción que la expulsión de sólo dos partidos. El expulsado en el momento fue Cavani, mientras que Jara siguió jugando; de no haber sido por una fotografía filtrada sobre la acción cobarde (por ser a espaldas del jugador) del deportista chileno, la FIFA-Mafia difícilmente hubiera sancionado a Jara. Los uruguayos volvieron a caer en las garras de esta corporación que no hace más que lucrar con el futbol. La expulsión del delantero uruguayo también descarriló a Uruguay de la Copa América, pues sin Suárez y sin Cavani, jugaron con un solo pie quedando eliminados. En resumen, por los intereses en juego, se trataba de hacer pasar a la selección anfitriona a la final, sin importar los medios.

Para colmo, la FIFA ha dejado a Uruguay sin sus mejores delanteros para disputar los primeros partidos de eliminatoria de cara al mundial de Rusia 2018. ¿Cuál es la raíz de este embate en contra de una selección que a pulso y sin apoyo de ningún tipo ha ganado cuatro campeonatos mundiales y quince copas américas? ¿Será acaso que Uruguay no es un país atractivo en términos económicos? Tal vez la razón sea muy sencilla, la FIFA se maneja con el criterio de que el pez grande se come al chico y frente a selecciones como Brasil y Argentina, Uruguay es “el pez chico”. Sin embargo, es la única selección del continente que tiene su sede invicta y futbolistas esparcidos en las principales ligas del mundo.